miércoles, 29 de agosto de 2012

LA PITERA

   Las altísimas inflorescencias del ágave americana (pita, pitera, atzavara) bordean los caminos y antiguas masías del barranco de Miravet, a la sombra de la Aguja. Es curioso: Pitas haciendo de fitas.
    Su presencia es imponente pero fugaz pues, junto con la planta madre, morirá tras la floración, única en su vida, dejando a su pie un rosetón de nuevas plantas. Este ejemplar en particular ha superado los 20 años.
   Es llamativo observar la enorme cantidad de insectos de todo tipo que atrae.
   Aunque parte del paisaje mediterráneo actual, está incluida en el catálogo de especies invasoras
   Las imágenes, hechas a lo largo del verano, siguen un orden cronológico y permiten observar la maduración de las flores.